Salsas base que puedes congelar para comidas rápidas

En un mundo cada vez más caracterizado por las prisas, tener salsas básicas congeladas es la mejor opción para ahorrar tiempo en la cocina sin renunciar a comer bien a diario.

Además de facilitar la organización semanal de los menús, congelar salsas permite aprovechar mejor los productos de temporada y evitar el desperdicio alimentario. Preparar una buena cantidad de una sola vez y dividirla en porciones individuales es una forma sencilla de tener siempre una base lista para cocinar platos variados con muy poco esfuerzo.

Salsas base imprescindibles en tu congelador

Para sacarle partido a esta forma de cocinar, es importante conocer cuáles son las salsas base más útiles en la cocina. En este artículo encontrarás algunas ideas de salsas para congelar.

Salsa de tomate

Una salsa muy versátil que puede ser la base para otras salsas como la boloñesa, o para otras recetas como pisto, pasta, arroz, bacalao…etc. Se congela perfectamente y solo necesitas tomates, cebolla, ajo y aceite de oliva. Si quieres ahorrar tiempo, puedes comprar en cualquier supermercado latas de tomate natural y sofreírlo tú.

Sofrito

Picar y sofreír cebolla, ajo, tomate y pimientos es el inicio de cualquier receta de guisos o arroces. Sin duda, esta opción de salsa es la más completa y saciante. Si te da pereza el tiempo que se debe invertir en picar todo y sofreírlo, la solución es triturar primer todas las verduras y luego, con todo triturado, sofreírlo en la sartén. Ya verás que este truco te ayudará a reducir tiempos con un sabor igual de sabroso.

Boloñesa

Un básico en el congelador para cualquier receta de pasta, lasaña o rellenos para empanadas. Solo se necesita tomate, verduras y carne picada de ternera. Como toque especial, puedes utilizar vino blanco y pimienta negra para potenciar el sabor del plato. Con esta salsa conseguirás un plato completa y saciante de manera muy rápida.

Pesto

Para aquellas personas más arriesgadas con los sabores, esta salsa no puede faltar en su congelador. Es fácil y rápida de hacer, ya que no necesitas encender el fuego. Con albahaca, ajo, piñones, aceite y queso te quedará una salsa perfecta para ensaladas, pastas, tostadas o carnes. Puedes conservarla en la nevera si vas a consumirla en poco tiempo, sino te recomendamos su congelación con un chorrito de aceite por encima para conservar su color verde.

Salsa de setas o champiñones

Una elección para elevar platos simples y emplearla en pastas, arroces y carnes. Solo tienes que sofreír champiñones o setas con ajo y añadir nata. Puedes congelar la salsa antes de añadir la nata e incorporarla durante el recalentado.

Si buscas más facilidades aun, puedes tener congelados algunos de los ingredientes que vas a emplear en estas salsas. En la sección de verduras ultracongeladas bofrost* encontrarás productos que pueden agilizarte esta tarea. 

Consejos para congelar salsas correctamente

Aunque preparar las salsas y congelarlas es una tarea fácil, conviene tener en cuenta algunos aspectos para que se mantengan en óptimo estado hasta el momento de utilizarlas. Saber cómo organizar el congelador y cómo descongelar los alimentos es lo que marca la diferencia en la calidad y el sabor de lo que comemos. Algunos consejos son:

  • Dejar que la salsa se enfríe por completo antes de congelarla.
  • Congelar en recipientes herméticos para conservar el sabor original.
  • Los sofritos o la salsa de pesto pueden congelarse en bloques con bolsas de congelación o en cubiteras para facilitar su uso, ya que son salsas que se usan en pequeñas dosis.
  • Etiquetar cada envase con el nombre de la salsa y la fecha de elaboración para identificarlas y consumirlas respetando los tiempos de conservación.
  • Descongelar de manera segura antes de consumir. Lo ideal es descongelar la salsa en el frigorífico varias horas antes de consumir. Pero, si no te ha dado tiempo, puedes descongelar la salsa a fuego lento y remover frecuentemente.

¿Cuánto tiempo se conservan las salsas en el congelador?

Aunque la congelación permite conservar los alimentos durante un largo periodo de tiempo, es recomendable consumir las salsas congeladas en los primeros meses para disfrutar su sabor y textura original. Aquí te dejamos una estimación de tiempos a la hora de consumir las salsas:

  • Salsa de tomate: hasta 4 meses.
  • Sofrito de verduras: entre 3 y 4 meses.
  • Salsa boloñesa: hasta 3 meses.
  • Pesto: entre 2 y 3 meses.
  • Salsa de setas y champiñones: entre 2 y 3 meses.

Ahora que ya sabes que las salsas se pueden congelar, solo queda decidir cuáles encajan mejor en tus comidas y prepararlas. Tener opciones preparadas te ayudará a ahorrar tiempo en la cocina e improvisar comidas para mantener una alimentación saludable