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Ir al gimnasio sin haber comido correctamente puede afectar a tu capacidad deportiva, provocar fatiga e incluso dificultar la recuperación muscular.
Elegir bien qué comer antes de hacer ejercicio puede marcar la diferencia entre entrenar con vitalidad o sentirte sin fuerza. La alimentación previa al ejercicio debe ayudar a que el cuerpo disponga de los nutrientes necesarios para rendir mejor. Por eso, saber qué comer antes y después de entrenar es fundamental para aprovechar al máximo cada entrenamiento.
Cuando hacemos ejercicio, el cuerpo utiliza la energía que necesita principalmente de las reservas de glucógeno acumuladas en los músculos y el hígado. Si llegamos al entrenamiento con estos niveles bajos, es más probable que aparezcan el cansancio, la falta de concentración y una disminución del rendimiento.
Elegir bien qué comer antes de hacer deporte ayuda a:
Lo ideal es combinar hidratos de carbono de calidad con una cantidad moderada de proteínas y evitar comidas excesivamente grasas o muy pesadas.
La clave está en consumir alimentos que aporten energía sin dificultar la digestión para no sentirte pesado durante el entreno. En cuanto a qué comer, no todos los entrenamientos requieren lo mismo. La elección dependerá de la duración, la intensidad y el objetivo del ejercicio. Lo ideal es combinar los siguientes:
Los carbohidratos son la principal fuente de energía para el cuerpo durante el entrenamiento. El arroz, la pasta, la avena, el pan integral y frutas como el plátano o la manzana son buenas opciones de alimentos a incorporar en nuestra dieta antes de hacer deporte.
Las proteínas ayudan a proteger la masa muscular, especialmente si se realizan entrenamientos de fuerza. Algunos alimentos con proteína que podemos consumir antes de una sesión de deporte son huevos, yogures, quesos, pescados y carnes magras como pavo o pollo.
Las grasas saludables como el aguacate o los frutos secos son útiles, pero en pequeñas cantidades, ya que pueden ralentizar la digestión.
El momento en el que comes y entrenas también importa. No es lo mismo comer dos horas antes de entrenar que hacerlo apenas 30 minutos antes. La elección de los alimentos debe adaptarse al tiempo que queda hasta la hora de hacer ejercicio.
Si vas a hacer una comida más grande, como desayuno o comida, lo ideal es dejar pasar unas 3 o 4 horas antes de entrenar. Así el cuerpo tendrá tiempo suficiente para hacer la digestión y podrás moverte con más comodidad. Algunas opciones podrían ser:
Si solo tienes menos de 2 horas para comer algo antes de entrenar, conviene optar por alimentos ligeros y fáciles de digerir. Algunas ideas son:
Si vas con prisa, apuesta por un snack ligero alto en carbohidratos como, por ejemplo:
Tan importante es saber qué comer antes de hacer ejercicio como conocer qué alimentos es mejor limitar, especialmente:
Estos alimentos pueden provocar digestiones pesadas, molestias en el abdomen o bajadas de energía durante el entreno.
Una buena nutrición preentrenamiento no solo depende de llevar una alimentación saludable, sino también de evitar ciertas prácticas que pueden afectar al rendimiento físico. Conocer estos errores te ayudará a sacar el máximo partido a cada sesión.
Aunque algunas personas optan por entrenar en ayunas, esto no siempre es lo más adecuado. Si el cuerpo no está acostumbrado, entrenar sin haber ingerido ningún alimento puede provocar una disminución de vitalidad, mareos y sensación de debilidad.
Si vas a realizar un entrenamiento intenso o largo, puede ser recomendable tomar al menos una pieza de fruta o un yogur.
Muchas personas recurren a bebidas energéticas pensando que les va a ayudar a rendir más. Sin embargo, su alto contenido en azúcar y cafeína puede provocar nerviosismo, alteraciones del ritmo cardíaco o una sensación de energía pasajera a la que le sigue un descenso brusco de fuerza.
La hidratación es un aspecto que a menudo pasa desapercibido, pero una deshidratación puede afectar al rendimiento físico, aumentar la sensación de fatiga y dificultar la recuperación posterior. Lo ideal es mantener una buena hidratación durante todo el día, beber agua antes de entrenar y reponer líquidos durante y después del ejercicio.
Existe la duda sobre cuál es el mejor momento para comer cuando se practica deporte. Antes del ejercicio, el cuerpo necesita energía para rendir adecuadamente. Después, requiere nutrientes que le ayuden a recuperarse y adaptarse al esfuerzo realizado. Por eso, una correcta planificación de las comidas antes y después del entrenamiento puede marcar la diferencia tanto en el rendimiento como en la recuperación.
Elegir los alimentos adecuados antes de hacer ejercicio te ayudará a afrontar cada sesión con más energía y comodidad. La combinación de hidratos de carbono, proteínas y una correcta hidratación, adaptada al tiempo disponible antes de entrenar, puede marcar una diferencia en tu eficacia en el ejercicio.
No existe una única opción válida para todo el mundo. Lo más importante es encontrar aquellos alimentos que te sienten bien y se adapten a tu rutina. Con una buena planificación, podrás aprovechar al máximo cada entrenamiento y avanzar de forma más eficaz hacia tus objetivos.
Si buscas opciones prácticas para preparar tus comidas antes y después de entrenar, en bofrost* encontrarás una amplia variedad de verduras, carnes, pescados, frutas y platos equilibrados que pueden ayudarte a mantener una alimentación variada y adaptada a tu rutina deportiva.