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Con la llegada del buen tiempo es muy común que nos apetezca comer un helado. Sin embargo, muchas personas tienen asociado este producto a un alimento prohibido debido a su alto contenido en azúcar y calorías. Es cierto que los ingredientes principales de estos productos suelen ser nata, azúcar, edulcorantes, estabilizantes y emulsionantes. Sin embargo, hoy en día contamos con otras opciones de helados saludables con los que podemos refrescarnos sin renunciar al sabor.
Pero ¿qué debemos tener en cuenta para saber que un helado es saludable? Lo primero, los ingredientes. Las versiones más equilibradas apuestan por ingredientes más nutritivos y naturales. A continuación, te damos algunas claves para elaborarlos:
Aunque normalmente preferimos la comodidad de comprar todo hecho, preparar helados saludables en casa es una tendencia al alza, ya que, además de ser algo rápido y fácil, cada vez son más las personas que prefieren optar por alternativas más sanas y beneficiosas para la salud.
El principal beneficio del helado casero es que, al tener un control total sobre los ingredientes, sabemos exactamente qué estamos comiendo y es una manera fácil de evitar aditivos, reducir el azúcar y comer ingredientes naturales y frescos, aportando así nutrientes y permitiendo una alimentación equilibrada.
Los helados caseros suelen resultar más ligeros al estar elaborados con ingredientes naturales y menos procesados. Muchas recetas, como los helados de frutas o sorbetes, ayudan a la hidratación del organismo debido su elaboración con ingredientes con alto contenido en agua. Asimismo, los helados de fruta natural aportan nutrientes como vitamina C, antioxidantes o fibra.
También ofrece la ventaja de adaptar las recetas a necesidades específicas, como la intolerancia a la lactosa. Se pueden elaborar helados sin lactosa con ingredientes aptos para que las personas intolerantes disfruten sin preocupaciones.
Además, preparar helados saludables sin azúcar puede ser una actividad divertida para compartir en familia y que puede servir de aprendizaje para los más pequeños, ayudándoles a descubrir sabores naturales y desarrollando hábitos alimenticios más conscientes, sin depender del azúcar en su dieta.
Preparar un helado casero es fácil y rápido, ya que solo necesitas una batidora, moldes adecuados y los ingredientes que más te gusten para hacerlos saludables. Puedes utilizar fruta ultracongelada como mango, aguacate o frutos rojos para mayor comodidad en tu elaboración. Aquí tienes algunas recetas de helados saludables para hacer en casa:
Más allá del producto en sí, existen pequeños hábitos que pueden marcar una gran diferencia a la hora de comer helado. No se trata de qué comemos, sino también de cómo y cuándo lo hacemos. Disfrutar de un helado después de una comida ligera o como merienda puede ser una alternativa más consciente que hacerlo de manera impulsiva.
La cantidad que consumimos también es clave. No tenemos que renunciar a comer helado, sino aprender a ajustar cuánto comemos y de qué manera. Elegir un helado de mayor calidad en menor cantidad es más satisfactorio que consumir más cantidad de un producto menos equilibrado.
Hablar de helados saludables no significa convertirlos en un alimento sano, sino en una alternativa consciente que nos ayuda a no renunciar a un momento de disfrute con mucho sabor a verano.
Incorporar helados a nuestra alimentación no es contradictorio con una alimentación equilibrada ni con seguir unos hábitos saludables, sino una oportunidad para disfrutar. Te animamos a descubrir la selección de helados bofrost* y descubrir una variedad de helados con opciones más equilibradas, elaboradas con ingredientes seleccionados, ideales para quienes quieren disfrutar de este capricho de forma más consciente.
Este verano, disfruta del sabor y hazlo a tu manera.