Cómo comer después de Navidad sin caer en excesos

Se acercan los días que vienen después de Navidad y eso significa… ¡vuelta a la rutina, búsqueda de comidas ligeras y necesidad de darle un respiro al cuerpo! Si tu sistema digestivo necesita un descanso de excesos, aquí te damos algunos consejos e ideas fáciles para retomar hábitos sanos y equilibrar tu alimentación tras las fiestas.

¿Cómo recuperar la rutina post Navidad?

Volver a la normalidad tras la Navidad puede costar un poco, especialmente después de los días de comidas especiales, horarios irregulares y algún que otro exceso. Para retomar el ritmo, ayuda volver a hábitos saludables sencillos: mantener horarios estables, elegir platos ligeros y aumentar la hidratación. También es buen momento para recuperar pequeños trucos de cocina que te simplifiquen el día a día y te ayuden a ahorrar en la cocina, como hacer una lista de la compra que solo incluyan alimentos saludables, practicar batch cooking o meal prep para organizar el menú de tu semana y reducir el picoteo entre horas.

Consejos para tu dieta después de Navidad

¿Buscas una dieta post Navidad que sea realista y fácil de seguir? Lo ideal es volver poco a poco a una alimentación saludable basada en productos sanos y preparaciones sencillas. Prioriza verduras, frutas y alimentos con proteína como recetas de pescado, pollo o legumbres para mantener la saciedad sin recurrir a excesos. Evita los picos de hambre preparando platos saludables y saciantes. Equilibra carbohidratos, vegetales y proteínas ayudándote del método del plato. También es recomendable apoyarte en cocinados prácticos y saludables del día a día como cocinar al horno, a la plancha o en la air fryer, para que esta etapa sea más ligera y variada tras los excesos.

¿Qué comidas evitar y cuáles tomar tras Navidad?

Después de los días festivos, el cuerpo agradece recuperar el equilibrio con comidas más ligeras y fáciles de digerir. ¡Con pequeños cambios puedes tener una dieta post Navidad adecuada y sin complicaciones!

¿Qué alimentos debes potenciar?

  • Verduras cocinadas al vapor o al horno o algún salteado de verduras congeladas.
  • Pescado blanco, como merluza o bacalao congelado, perfecto para preparaciones ligeras.
  • Legumbres suaves y fáciles de digerir (lenteja roja o garbanzo cocido).
  • Frutas ricas en agua como piña, manzana, kiwi o cítricos.
  • Sopas o cremas caseras, especialmente sopas de verduras para equilibrar y reconfortar.
  • Proteínas magras como pollo, pavo o tofu.
  • Cereales integrales para mantener energía sin sobrecargar: arroz integral, quinoa, avena…

¿Qué comidas debes evitar?

  • Fritos, rebozados y salsas muy grasas.
  • Azúcares añadidos y bollería industrial que aún queda de las navidades.
  • Carnes muy procesadas (puedes optar por otros tipos de carne más ligeros).
  • Platos muy salados o muy condimentados.
  • Bebidas alcohólicas o refrescos azucarados.
  • Comidas muy pesadas o ricas en grasas no saludables.
  • Raciones excesivas de hidratos de carbono refinados como pan blanco o pasta no integral.

Ideas de comidas fáciles y ligeras después de las fiestas

Volver a un ritmo equilibrado es más sencillo cuando tienes a mano opciones prácticas y sabrosas. Estas ideas te ayudarán a preparar comidas después de Navidad más ligeras, con ingredientes sencillos y técnicas saludables:

Desayunos que ayudan a depurar

Es buena idea empezar la mañana con desayunos suaves, hidratantes y ricos en nutrientes. Puedes incluir frutas, avena o yogur natural para recuperar energía sin recurrir a azúcares añadidos. Si quieres darles un toque extra, añade semillas o frutos secos, y combina con infusiones calientes o un desayuno saludable estilo “bowl” lleno de color y fibra. También puedes optar por una tostada de pan integral con grasas saludables (como aguacate o AOVE) y alguna proteína (como jamón o salmón congelado ahumado).


Almuerzos rápidos y nutritivos

Aquí tienes algunas recetas e ideas de platos para que sigas llevando una alimentación saludable en el trabajo, en casa o allá donde vayas:

Cenas ligeras para favorecer el descanso

  • Mini hamburguesas de salmón, perfectas si a los tuyos les cuesta comer pescado.
  • Caldos y sopas (de marisco, de pollo, de verduras… ¡deja volar tu imaginación!)
  • Tortilla francesa con espinacas o setas.
  • Bacalao al vapor o a la plancha con verduras salteadas.
  • Ensaladas frías y templadas, como una ensalada de quinoa y langostinos, una ensalada de tomate y aguacate o una ensalada con brócoli y pollo.


Retomar una alimentación equilibrada después de Navidad no tiene por qué ser complicado. Con pequeños gestos como organizar mejor tus menús, elegir ingredientes adecuados, apostar por métodos de cocina saludables y volver a escuchar las necesidades de tu cuerpo, puedes recuperar tu bienestar sin recurrir a dietas estrictas. ¡Vuelve a la rutina de manera más ligera y sabrosa!