Tipos de pescado que llenan de sabor tus recetas

¿Eres de los que tiene en cuenta qué tipo de pescado es a la hora de comprarlo? Elegir un tipo de pescado u otro puede cambiar por completo tu plato: desde sus nutrientes hasta su textura y modo de preparación. Cada pescado tiene su momento en la cocina, pero para aprovechar al máximo los beneficios del pescado deberías comenzar por entender cada tipo.

¿Qué tipos de pescado hay?

Existen muchas formas de clasificar el pescado, como el tipo de agua en el que viven o su forma. Otra de las formas más comunes de clasificar el pescado es por su grasa y tipo de carne. Esto influye en su sabor y textura, y conocerlos a fondo ayuda a aprovechar todos los beneficios del pescado. Incluirlos en tu dieta siendo consciente del tipo que son puede ayudarte a llevar una alimentación saludable y aportar nutrientes necesarios.

Pescado blanco

Si has oído que el pescado blanco es de los pescados más sanos, es porque son bajos en grasa y de fácil digestión. Por ello, es recomendable en muchas dietas, especialmente en las dietas hipocalóricas.

El pescado blanco, que vive en aguas profundas, es uno de los más consumidos y dentro de estos, existen numerosas variedades como el bacalao congelado o el lenguado. Otro de los pescados blancos más comunes es la dorada, que cuenta con numerosos beneficios para la salud, aunque algunas personas lo consideran semigraso. Todos suelen tener una textura muy suave y delicada, pero el sabor puede variar mucho dependiendo de la especie. 

Pueden utilizarse para distintas recetas, pero las formas de cocinar dependerán de tus gustos y lo que se adapte más a cada pescado. 

Pescado azul

Aunque el pescado azul es más calórico que el blanco, las grasas que contiene el pescado azul son grasas saludables, por lo que es alto en omega 3 y esto ayudará a tu corazón y a tu organismo a que funcione mejor. Son ricos en vitaminas liposolubles que el cuerpo absorbe rápidamente y minerales. Como curiosidad, a diferencia del pescado blanco, el azul vive en la superficie del agua.

Son claves si buscas alimentos con proteína y grasas saludables. Basta con añadir algo de carbohidratos para tener un menú equilibrado y delicioso. Algunos ejemplos de pescado azul pueden ser el salmón congelado, el atún, los boquerones o la caballa. También es común tomar los pescados azules en conserva como el atún o las anchoas, que podrás encontrar en bofrost* Plus.

En general, el pescado azul suele tener un sabor más intenso que el pescado blanco.

Otros pescados

Existen otro tipo de pescados que no tienen por qué clasificarse en pescados azules o blancos. Suelen llamarse pescados semigrasos. En este grupo entran la trucha, el salmonete, el rape o el besugo, y dependiendo de a quién le preguntes, la merluza podrá ser un pescado semigraso o un pescado blanco.

También son muy utilizados para cocinar, debido a su sabor y textura, ¡cuanta más variedad en tu cocina, más sabor y más nutrientes para ti! Al ser un alimento tan versátil, puedes hacerlo al vapor, a la plancha, al horno, frito… Y recuerda que si eres de los que tiene poco tiempo, puedes echarle un vistazo al pescado preparado de bofrost*, te solucionará la vida en la cocina.

Otra de las ventajas de estos pescados es que no son estacionales. Al igual que el pescado blanco y azul, se pueden encontrar durante todo el año gracias al pescado congelado, ¡pero no te preocupes! Si eres de los que le preocupa cuánto dura el pescado congelado, debes saber que la calidad y las propiedades se mantienen intactas gracias a la cadena de frío ininterrumpida.

Pescado al Natural

Recetas de pescado

Cuando conoces las diferencias entre el pescado blanco y azul y las ventajas de cada uno, es hora de ponerse manos a la obra. Te dejamos algunas recomendaciones para tu día a día.

Recetas de pescado azul

Recetas de pescado blanco


Ya sabes los tipos de pescado que existen según su grasa y las cualidades de cada uno, ¿sabrías decir con cuál te quedas? Nuestra recomendación es el consumo variado, ya que el pescado es de esos alimentos que te permite combinar distintos sabores y preparaciones sin cansarte, debido a la gran variedad de especies.